Bases Llenas Archive

0

Jorge Posada : El retiro de una mano llena de anillos

Octavio Sequera.-

Existe una canción muy famosa que dice “todo tiene su final” y en el caso del puertorriqueño, ganador de cinco títulos de Serie Mundial, la conclusión de su carrera beisbolística, llega después de 17 temporadas, en la que se convirtió en pieza fundamental del éxito más reciente, de los Yankees de Nueva York. A través de las redes sociales, fanáticos, ex compañeros y demás allegados, expresaron su apoyo al pelotero nacido en la localidad de Santurce.

Jorge Rafael Villeta Posada, nació el 17 de Agosto de 1971. El primer momento grande de su carrera, llegó en Junio de 1990, cuando el jugador fue elegido por los Yankees, en el draft de ese año. Su firma oficial, se produjo el 24 de Mayo de 1991 y desde ese entonces, Posada pasó toda su carrera de ligas menores tratando de ganarse un lugar en la alineación regular. Originalmente y debido a su contextura delgada, el boricua se desempeñaba en la segunda base, pero con el pasar del tiempo, la potencia de su brazo, su visión de juego y el liderazgo sobre los lanzadores, hicieron de la receptoría su puerta al éxito.

Finalmente, su debut en el “Big Show”, se produjo el 4 de Septiembre de 1995, cuando entró a sustituir en la defensa a Jim Leyritz, en el marco de la victoria 13 carreras por 3, sobre los Marineros de Seattle. Un año después, Posada jugó 8 encuentros y a pesar de su poca participación, celebró con sus compañeros, el título de la Serie Mundial de 1996. En 1998, Posada jugó 111 juegos y se convirtió en el catcher regular de los Yankees. Durante esa campaña, bateó para 268 con 17 cuadrangulares y 63 carreras impulsadas. En esa temporada, “The Bronx Bombers” impusieron una marca de 125 triunfos, incluyendo la postemporada y el llamado “Clásico de Otoño”, en el que se llevaron los máximos honores, tras superar en cuatro juegos a los Padres de San Diego.

Después de un 1998 histórico, Posada y los Yankees continuaron con el éxito al ganar su Serie Mundial 25 en 1999, frente a los Bravos de Atlanta. En el 2000, el receptor aumentó su promedio ofensivo a 287 puntos, con 28 jonrones y 86 remolcadas. Su actuación terminó siendo determinante para que su equipo se llevara el título, frente a los Mets, en cinco juegos.

Números que valen

Con cuatro anillos de campeón hasta la fecha, él éxito individual comenzó a fluir. Desde el 2000 al 2003, el boricua fue electo al Juego de Estrellas, de forma consecutiva. Precisamente en el 2003, Posada registró la mayor cantidad de cuadrangulares y remolcadas de su carrera, con 30 y 101, respectivamente.

Cuatro años después, en el 2007, regresó al Juego de Estrellas y sumó votos para el Jugador Más Valioso de la campaña, distinción que recayó en su compañero de equipo Alex Rodríguez. No obstante, sus números fueron importantes; 338 de average, 20 Home Runs y 90 impulsadas. En el 2009, Posada se convirtió en el primer pelotero en conectar un cuadrangular en el nuevo Yankee Stadium. Posteriormente, sirvió de guía, junto a Derek Jeter, Andy Petitte y Mariano Rivera, para llevar a los neoyorkinos a su título número 27. Los cuatro jugadores, establecieron una marca en conjunto, con cinco anillos de Serie Mundial cada uno.

Ahora en el 2012, Posada realizará una conferencia de prensa para anunciar su retiro del Béisbol de Grandes Ligas, lo que convertirá la próxima campaña, en la primera que disputarán los Yankees sin el jugador boricua, desde 1994. Es el fin de una brillante carrera; 273 de promedio en 1829 juegos, con 275 jonrones, 1065 impulsadas y 1664 hits. En cuanto a la postemporada, su promedio de por vida fue de 248, 11 cuadrangulares y 42 remolcadas, en 125 partidos. Sin embargo ante los Tigres de Detroit, en las Series Divisionales de 2006 y 2011, bateó para 500 y 429 puntos.

Como dato adicional, Jorge Posada ocupa el tercer puesto entre los receptores que han recibido más boletos, desde 1901, con un total de 936. También es el séptimo catcher con más dobletes con 379 y sexto en porcentaje de slugging, con 848. En total, ganó cinco “Bates de Plata”. En 17 temporadas con los Yankees, el jugador utilizó los números 62,41,55,22 y 20, siendo éste último el que prolongó hasta su campaña final como pelotero activo.

Posada dice adiós y con ello, su dorsal número 20, será el próximo número retirado por los Yankees de Nueva York, equipo que seguramente, realizará un reconocimiento especial, que podría incluir la construcción de su respectiva estatua en el tradicional “Monument Park” en el Yankee Stadium.

0

Heath Bell : “Cuando me den la pelota, se acabó el juego”

 

Octavio Sequera.-

En una presentación ante la prensa de Miami, el nuevo taponero de los Marlins, destacó la gran química que se vive dentro de la organización y aseguró estar listo para el nuevo reto que tiene frente a sí, a partir de la próxima temporada. Bell, quien llegó proveniente de los Padres de San Diego, enfatizó que su nuevo equipo en el béisbol de las Grandes Ligas, es un serio contendiente al título y por tanto, tiene una motivación extra por lanzar en el sur de Florida.

Vestido con la camiseta negra del conjunto miamense, Heath Bell, respondió una a una, las preguntas de los periodistas presentes y al momento de ser interrogado sobre su posición de jugar para un manager como Ozzie Guillén, el lanzador afirmó “Será muy divertido estar con un manager así, que bromea muy bien tanto en español como en inglés, espero ampliar mi relación con él durante los entrenamientos primaverales, saber qué espera él de mi y dejarle entender lo que yo espero de su persona como dirigente”. De igual manera, el serpentinero manifestó que sabe como adaptarse a una rotación de jóvenes lanzadores, como la de los Marlins. “ En la última temporada en San Diego, yo era el mayor de todo el staff de pitchers y eso me gusta porque uno le tiene que enseñar a los más jóvenes que este deporte es exigente, que deben esforzarse para ser un jugador de Grandes Ligas y mantenerte en el tope, es un honor estar en esta posición, pero requiere un gran esfuerzo extra”.

Referente a la nueva faceta que ha mostrado el equipo, Bell, destacó que lo más importante, además de la llegada de grandes peloteros, es el hecho de contar con un estadio diseñado para jugar béisbol. “Ello necesitaban un nuevo parque de pelota, cada vez que yo venía a Miami, como visitante y veía un que era estadio de football, practicaba pases de touchdown con mis antiguos compañeros. Ahora el simple hecho de estar en un verdadero campo de béisbol, cambia la perspectiva y te permite ver la seriedad que tiene esta organización”. Cuando tuve la oportunidad de dirigirme al nuevo cerrador de Miami, le pregunte; “¿Algún tipo de presión adicional por llegar aquí, sabiendo lo que se espera de ti?” Sin dudar, Bell afirmó:“ Siempre hay presión, pero yo espero lo mejor de mi, creo que mis expectativas son más grandes que las de la afición, porque soy muy exigente conmigo mismo”. “ Quiero ganar la confianza de todos, de los fanáticos, de los ejecutivos y especialmente, de mis 24 compañeros y todos mis entrenadores. Quiero que tengan claro que cuando me den la pelota, el juego se acabó”.

La campaña 2012, será la novena en la carrera de Bell, quien debutó el 24 de agosto de 2004, con los Mets de Nueva York. De por vida, tiene una efectividad de 3.06, con 134 partidos salvados.

0

Miami Marlins… Bienvenidos


Octavio Sequera.- En medio de una gala llena de color, alegría y una vibrante música, fue presentada, la indumentaria que oficializó, la nueva cara de los Miami Marlins, equipo que además de estrenar un estadio y cambiar de nombre para la próxima temporada, también lucirá nuevos colores y diseños de camisetas. La ceremonia, estuvo encabezada por el dueño de la organización, Jeffrey Loria, quien en su discurso inaugural, enfatizó que el nuevo estadio, refleja una integración cultural innegable, por ello, afirmó que “If our ballpark could speak, it’s first words would be: Hola Miami”. (Si nuestro estadio pudiese hablar, sus primeras palabras serían: Hola Miami).

Posterior al anuncio, algunos de los jugadores comenzaron desfilar las nuevas camisetas y gorras de los Miami Marlins. El primero en aparecer en la tarima, fue el dominicano Hanley Ramirez, quien lució el uniforme de Home Club, caracterizado por ser de color blanco casi en su totalidad, con el letrero de MIAMI al frente de la camiseta. Después, Josh Johnson, vistió la indumentaria de visitante, en la que predomina el color negro y también la palabra MIAMI en la parte frontal. Otro de los jugadores que modeló el nuevo uniforme, fue Ricky Nolasco, quien lució una camisa totalmente anaranjada, que a diferencia de las dos anteriores, se identificó con la palabra MARLINS en la parte delantera. Gaby Sánchez, Emilio Bonifacio, Omar Infante, Logan Morrinson y Anibal Sánchez, fueron los otros peloteros que estuvieron presentes durante la gala de introducción.

Llegaría el momento musical. El reconocido y galardonado productor, Emilio Estefan, fue el encargado de presentar al artista invitado: Pitbull. El cantautor, interpretó sus éxitos frente a una audiencia, que coreó algunos fragmentos de sus temas e incluso, bailaron al ritmo de esta contagiosa melodía. Durante su intervención, el artista, manifestó sentirse orgulloso por ser tomado en cuenta para el evento, debido a que “siempre es un sueño cantar en tu ciudad natal”.

Jeffrey Loria se pronunció sobre Albert Pujols: “Le hicimos una oferta”

Después de la presentación a la prensa local, nacional e internacional, el dueño de los Miami Marlins, atendió cordialmente a los diferentes medios. En la ronda de preguntas y respuestas, el tema central fue la presencia de Albert Pujols en el nuevo estadio del equipo y, la realización de una oferta preliminar para adquirir los servicios del dominicano.
Sobre las impresiones del jugador, Loria afirmó que a Pujols “le encantó el estadio y la atmósfera que lo rodea, al igual que a todos los que nos visitan”. Al ser cuestionado sobre el intento de firmar al quisqueyano, el empresario admitió que “Le hicimos una oferta, pero no puedo dar más detalles, lo que sí puedo decir es que antes no estábamos en la capacidad de hacer un movimiento como éste, ahora es una nueva página y no hay límites que nos impidan intentar”.

Durante la intervención de Loria, el presidente de los Marlins, David Samson, instó a la prensa a tratar de no profundizar sobre el tema de la firma de los jugadores, debido a razones internas del equipo. No obstante, agregó que ya se han realizado ofertas significativas a varios de los agentes libres disponibles.

Los jugadores, también ofrecieron declaraciones, más que todo centradas en las metas personales y colectivas de cara a la próxima temporada. Josh Johnson, afirmó estar muy emocionado por los movimientos que realiza la gerencia y es que a su juicio “los esfuerzos en traer a nuevos y grandes jugadores, nos va a permitir tener más fanáticos y eso es un gran incentivo para todos”.

Interacción e integración latinoamericana
La organización del evento, permitió establecer un contacto directo entre los jugadores y periodistas hispanos. En una misma habitación, peloteros como Hanley Ramírez, Emilio Bonifacio, Aníbal Sánchez y Omar Infante, ofrecieron declaraciones a los medios latinoamericanos y durante la ocasión, aprovecharon para hablar sobre sus proyectos inmediatos, preparación física y hasta bromear en torno a la ola de rumores sobre la llegada de nuevos talentos y cambios internos. En tal sentido, Ramírez, expresó que hasta ahora “sigo siendo shortstop”, esto en referencia a una posible firma de José Reyes, a quien consideró como “un tremendo pelotero”.

Más allá de una formalidad, las entrevistas se tornaron cordiales debido a la familiaridad entre profesionales del béisbol y de la comunicación. Una vez terminado este intervalo, se dio paso a un brindis, que sirvió para cerrar una noche de celebración, debido a la presentación oficial de los MIAMI MARLINS.

1

Dos calles…Dos leyendas!

“Felo” emocionado por el homenaje. Foto: Raúl Zarranz

Octavio Sequera.- En un día que será recordado,  como uno de los más especiales para la gran comunidad latinoamericana de Miami y de todo el béisbol en general, la labor de los cubanos Rafael “Felo” Ramírez y Roberto “Bobby” Maduro, fue homenajeada, cuando el equipo del sur de la Florida,  utilizó los nombres de ambas figuras, para identificar dos calles, que rodean al nuevo estadio de esta organización.

En el acto, la directiva de los Marlins, rindió tributo a Ramírez, quien en el año 2001, recibió el premio Ford C. Frick, que le permitió su ingreso al Salón de la Fama del béisbol de Grandes Ligas, por sus contribuciones como narrador de este deporte.  Actualmente “Felo”,  quien arribó a sus 90 años, se desempeña como la voz oficial del equipo de Miami y  durante el acto en su honor, manifestó que “Dios ha sido tan benévolo conmigo, me lo ha dado todo. He tenido la suerte grandísima de estar en muchos momentos grandes del deporte. Pero este ha sido para mí uno de los más emotivos”.

Durante la ceremonia, el alcalde de Miami, Tomás Regalado,  destacó la trayectoria e influencia de Ramírez como profesional e historiador del deporte.  “Probablemente, es la voz más reconocida en el Sur de Florida y de América Latina, en el béisbol”.

Adicionalmente, el presidente de los Marlins, David Samson, dio a conocer la dirección del nuevo estadio del equipo; 501 Marlins Way, Miami, Fla., 33125. Otra de las calles que rodearan a este recinto deportivo tendrá nombre latino y será el de Roberto “Bobby” Cruz, quien fue pelotero aficionado y cuyos trabajos por expandir el beisbol dentro de la comunidad latina, le permitieron la creación de un estadio y el desarrollo de talentos jóvenes. En 1986, Cruz falleció, pero su huella quedó plasmada en todos los fanáticos del béisbol en la ciudad de Miami.

Los Marlins, que el próximo 11 de noviembre oficializarán el cambio de nombre a “Miami Malins”, estrenarán un nuevo estadio con una capacidad para 37  mil espectadores  y otras atracciones para  quienes decidan asistir, durante la temporada.

0

Oro sobre diamante

Octavio Sequera.-

En su primera edición televisada, la entrega del tradicional premio “Guante de Oro”, registró un total de 9 ganadores inéditos, entre los que destaca el venezolano Gerardo Parra, de los Diamondbacks de Arizona, quien superó a Ryan Braun, en la votación por el mejor jardinero izquierdo de la Liga Nacional.

La ceremonia comenzó con el premio al mejor receptor, distinción que correspondió por cuarta vez en su carrera, al puertorriqueño Yadier Molina  de los Cardenales de Saint Louis,  en el viejo circuito. Mientras que en la Liga Americana,  Matt Wietters de los Orioles de Baltimore se llevó el reconocimiento.  Posteriormente, llegó el turno de los lanzadores, departamento  en el que Clayton Kershaw (Dodgers de los Angeles), se estrenó como ganador, entretanto que Mark Buehrle (Medias Blancas de Chicago), obtuvo el tercer premio de su trayectoria profesional.

En el outfield, la edición del 2011, presentó la característica de entregar un “Guante de Oro”, por cada posición en los jardines. Además de Gerardo Parra,  Matt Kemp y Andre Either, de los Dodgers de los Angeles,  se convirtieron en los primeros compañeros de equipo, en la Liga Nacional,  desde el 2007, que resultan ser electos como los mejores a la defensiva, en esta zona del diamante. Los últimos en lograr la hazaña, fueron Andruw Jones y Jeff Francour, con la camiseta de los Bravos de Atlanta.

En el nuevo circuito, los ganadores  fueron   Alex Gordon de los Reales de Kansas City, Jacoby Ellsbury de los Medias Rojas de Boston y  Nick Markakis, de los Orioles de Baltimore.  A excepción de Kemp, los otros cinco jugadores, jamás habían logrado la distinción.

Para anunciar a los ganadores en el infield de ambas ligas, el elegido fue el  venezolano, Omar Vizquel, quien ha recibido 11 distinciones, durante una carrera que sigue activa.  Primero fue el turno de la Liga Americana, que tuvo como ganadores a dos jugadores de los Medias Rojas de Boston; Adrían Gonzalez en la primera base y Dustin Pedroia en la intermedia. Por su parte, Adrían Beltre, de los Texas Rangers,  se llevó el honor en la tercera almohadilla, mientras que en el campocorto, el galardón fue para  el dominicano, Erick Aybar de los Angelinos de los Angeles de Anaheim.

En la Liga Nacional, Joey Votto y Brandon Phillips, ambos de los Rojos de Cincinnati, fueron electos como los mejores, en la primera y segunda base, respectivamente. Entretanto, Plácido Polanco de los Phillies de Philadelphia, logró alzarse como el mejor tercera base y regalarle la tercera distinción a la República Dominicana en esta temporada. En el  shortstop, el reconocimiento, recayó en Troy Tulowitzki, de los Rockies de Colorado.

El premio “Guante de Oro” es entregado desde el  año 1957 y  hasta la fecha, nadie ha ganado más galardones que Greg Maddux, quien lo logró en 18 oportunidades.

 

 

 

3

David Freese: El chico que logró su mayor sueño


                                                                         David Freese,  MVP de la Serie Mundial 2011

 Octavio Sequera.-

Por un momento, imagínese que en su niñez, su familia decide mudarse a una ciudad como Saint Louis, donde el béisbol ha sido parte de la cultura desde 1882. Es de esperar, que mientras los años pasen, se despierte un deseo por jugar en las Grandes Ligas, defendiendo la camiseta de los Cardenales, el segundo equipo con mayor cantidad de títulos en la historia del mejor beisbol del mundo.

Éste es el caso de David Freese, un joven de 28 años de edad, que precisamente en el 2009, recibió la bendición y el privilegio de ser llamado por la organización, para debutar en la gran carpa, con el club de sus amores. El mismo equipo que apenas 5 años antes, el solía ver desde las gradas, junto a su padre y que como fanático, celebró el título de Serie Mundial, obtenido por la novena del estado de Missouri en 2006. Ahora, Freese, había logrado una meta; estar en el terreno del Bush Stadium y recibir los aplausos, tal y como lo hizo él hacia sus jugadores favoritos, durante 23 años.

Su debut, en el Opening Day de 2009, no fue a la defensiva, sino como bateador emergente y desde momento, vislumbró un gran potencial, al conectar un elevado de sacrificio que le dio a los Cardenales, la carrera de la ventaja sobre los Piratas de Pittsburgh. Sin embargo, sería un año muy duro para el pelotero, y es que además de perder la titularidad , fue enviado a Ligas Menores, para abrir un espacio en el roster al relevista Blaine Boyer. Como si eso fuese poco, Freese, tuvo que someterse a una operación por una fuerte lesión en su tobillo izquierdo y estuvo fuera de acción hasta el mes de septiembre.

El 2010, tampoco fue nada agradable, el antesalista de St. Louis, sólo participó en 70 juegos con el equipo grande, porque en el mes de junio, regresó al quirófano tras una lesión en el talón derecho. Todo, parecía indicar que el talento de éste jugador nunca sería visto, debido a los problemas físicos. Llegó entonces, la temporada 2011, pero nuevamente el fantasma de las lesiones afectó al beisbolista, quien sufrió un pelotazo en la mano izquierda y se perdió 51 partidos de la temporada regular. Para ese momento, Freese acumulaba un promedio al bate de 320 puntos.

Pero la justicia y grandeza del béisbol, le dio una segunda oportunidad a los Cardenales de Saint Louis, quienes se recuperaron de una casi segura eliminación, para ganar el Comodín de la Liga Nacional, en el último día de temporada regular. El conjunto, contaba nuevamente con su tercera base y vaya que resultó ser “AS” bajo la manga. En su primera aparición en una serie de postemporada, Freese, fue el héroe de su equipo en el cuarto juego de la Serie Divisional ante los Phillies de Philadelphia, al remolcar 4 carreras y forzar un quinto y decisivo partido. Eventualmente, la novena dirigida por Tony LaRussa, eliminó a sus rivales de Pennsylvania, jugando en calidad de visitante.

Ahora los rapaces, estaban en la Serie por el Campeonato de la Liga Nacional, a sólo 4 juegos de llegar a la gran final. Frente a sí, tenían a unos Cerveceros de Milwaukee, campeones divisionales, por encima de St. Louis. Pero si Freese, había sido bueno ante Philadelphia, su actuación ante el equipo del estado de Wisconsin, sería a un mejor. El infielder bateó para promedio de 545 puntos, con 3 cuadrangulares, 9 carreras remolcadas y 7 anotadas. Los Cardenales se llevaron el banderín del viejo circuito y el antesalista, fue nombrado “Jugador Más Valioso” de esa serie.

El 19 de octubre de 2011, David Freese, el ex alumno de Lafayette High School , ubicada a 24 millas del Bush Stadium, ahora escuchaba su nombre en ese recinto deportivo, durante la presentación de las alineaciones de la edición 107 del llamado “Clásico de Otoño”. ¿Qué podría mejorar este cuento de hadas? Bueno, una destacada actuación en el escenario más importante del béisbol de Grandes Ligas.

La serie 3-2 a favor de los Rangers de Texas, regresó al estado de Missouri, donde a pesar de tener el apoyo de su afición, los Cardenales, estaban a sólo un strike de quedar eliminados. El bateador, era David Freese, quien en ese momento aplicó un sabio consejo de su padre, quien una vez le dijo “batea hacia la banda contraria”. Como todo hijo obediente, el jugador aplicó esta enseñanza y conectó una recta de 95 millas del cerrador de los texanos, Neftali Feliz, hacia lo más profundo del jardín derecho, que se convirtió en triple y que sirvió para empatar el juego a 7 carreras. En el extrainning de ese sexto juego, el destino se encargó de darle una nueva oportunidad al “hometown kid” (chico de la casa), y éste desapareció la pelota por todo el jardín central para dejar en el terreno a sus rivales y forzar un séptimo juego.

Hasta el 28 de octubre de 2011, 8 de los 10 campeonatos obtenidos por Saint Louis, habían sido en el juego 7 de la Serie Mundial. Los Cardenales tenían la ventaja de la localidad, y en la lomita estaba su mejor lanzador Chris Carpenter. Pero en el primer episodio, Texas se adelantó 2 carreras por 0 y habían dudas, sobre el futuro de la serie. Fue entonces, cuando David Freese, apareció en gran forma, con doblete remolcador de 2 rayitas que igualó la pizarra. En las entradas posteriores, los anfitriones fabricaron cuatro anotaciones más que le permitieron sellar la victoria y por ende, su undécimo título, precisamente en el undécimo año de este milenio (11 en el 11).

En medio de la algarabía, David Freese, recibió el premio como el MVP de la Serie Mundial, instancia en la que registró un average de 348, con 7 impulsadas, tres dobles y un cuadrangular inolvidable. Mientras el jugador recibía la distinción, más de 46 mil personas, coreaban su nombre y cientos de pancartas eran alzadas en su honor.

El sueño de todo niño, que crece rodeado de béisbol, es jugar y ganar una serie final de Grandes Ligas, pero si además de eso, ese niño, lo logra con el equipo que siempre ha admirado y a la vez, es reconocido como el mejor, es mucho más especial.

Felicitaciones a David Freese, el chico que después de superar múltiples obstáculos,  logró su mayor sueño.

0

Béisbol: Gracias por EXISTIR!

Octavio Sequera.-

 

El sexto juego de la Serie Mundial 2011, entre los Rangers de Texas y los Cardenales de Saint Louis, nos regaló quizás, el mejor partido de un Clásico de Otoño, al menos en los últimos cinco años. Por primera vez, desde el 2002, la final de la temporada de Grandes Ligas, alcanzó un séptimo y decisivo desafío. En aquel entonces, fueron los Angelinos de Anaheim, los que se coronaron campeones sobre los Gigantes de San Francisco.

David Freese, el mismo que en la temporada bateó para promedio de 297 puntos, con 10 cuadrangulares, se ha convertido en un héroe, probablemente inesperado, cuando forma parte de una alineación que cuenta con Albert Pujols (3 MVP), Lance Berkman, (Regreso del Año 2011) y Matt Holiday (All Star en 5 oportunidades). El antesalista de los Cardenales, acumula un average de 313 y no pudo escoger un mejor momento, para estrenarse como jonronero en esta Serie Mundial.

Después de 19 carreras y 28 imparables, habrá un Juego 7, por lo cual todo aquel que sienta admiración por el béisbol, debe estar agradecido. Ahora, analicemos lo acontecido este 27 de octubre de 2011.

Ambos conjuntos, empataban a 4 carreras después de igual número de entradas, luego Texas comenzó a tomar ventaja y en el noveno inning, con pizarra de 7 por 5, los Rangers, estarían a sólo un out, mejor aún, solamente a falta de un strike, para conseguir su primer campeonato en el mejor béisbol del mundo. Los Cardenales, con todo su público que abarrotó el Bush Stadium, jamás desmayaron y es que después de todo, estamos hablando de un equipo que se encontraba eliminado en las últimas dos semanas de la campaña regular y milagrosamente, se clasificó a los Play Offs, por la vía del comodín.

Parece ser que St. Louis, está destinado a robarle la gloria a los demás. Basta con recordar, que además de arrebatarles el comodín a los Bravos de Atlanta, los rapaces, terminaron con los Phillies de Philadelphia, considerados, como los mejores de la Liga Nacional y favoritos al título. Si bien, el conjunto del estado de Missouri, ha robado los sueños de muchos, David Freese, es el principal culpable de que ahora también, este muy cerca de acabar con la ilusión de los texanos, quienes buscan colocarse su primer anillo como monarcas de la gran carpa.

Con dos strikes, Freese, conectó por lo más profundo del jardín derecho, para “bañar” a Nelson Cruz, quien se lastimó en la jugada, tratando de atrapar la pelota. Así, en el noveno episodio, los locales igualaron la pizarra ante el cerrador rival, Neftali Feliz, quien hasta ese momento, no había arruinado ninguna oportunidad para salvar, en la postemporada. Pañuelos Blancos, Pancartas y un grito que decía “Freese”, que si aplicamos el tradicional juego de palabras de la cultura estadounidense y cambiamos la “s” por una “z” y le agregamos un “d” (freezed), se traduce como “congelado”, y permite describir el estado de ánimo de los jugadores de los Rangers en ese momento.

Era justo entonces, que el partido se fuese a entradas extras. Más nervios, más ansiedad y más emoción. Pero, paradójicamente, fue la neutralidad y concentración de los jugadores los que hicieron del décimo inning, el mejor del partido. Primero fue Josh Hamilton, actual MVP de la Liga Americana, hasta que en noviembre se dé a conocer el nuevo ganador de esta distinción. El tercer bate de los texanos, disparó cuadrangular inmenso por el jardín derecho para darle ventaja de dos carreras a su equipo. Había una alegría, pero a la vez, tensa calma.

Nuevamente, en el cierre de ese capítulo, Saint Louis, manufacturó una carrera para colocar las acciones 7-6 y llegaba Albert Pujols al plato, pero seamos honestos, TODO EL MUNDO, sabía que el dominicano sería boleado intencionalmente. Así fue, pero quizás lo que el manager de los Rangers, Ron Washington, no tuvo en cuenta, fue que el relevista, Scott Feldman, tenía que enfrentar a Lance Berkman, quien no defraudó y con sencillo al central, igualó nuevamente el encuentro.

Ya el momentum, era de los Cardenales, y con un swing de David Freese, los campeones de la Liga Nacional, forzaron el “bonito”, el “maravilloso juego número 7”, que también tendrá como sede, el Bush Stadium. Después de terminado el cotejo, hay que agradecer a Dios, por el privilegio de ver partidos como éste, un juego que por su alta carga emotiva y por la excelencia de dos equipos que dejaron todo en el terreno, se podría comparar a aquél sexto encuentro de la Serie Mundial de 1975, cuando Carlton Fisk y los Medias Rojas de Boston, dejaron en el terreno a la “Máquina Roja” de Cincinnati.

Gracias Rangers. Gracias Cardenales. Gracias béisbol… Por existir.

2

El dramático diamante de Arlington

Rangers Ballpark cerró sus puertas hasta la próxima temporada

 

Octavio Sequera

Olvídense de Broadway, Hollywood, La Scala y cualquier otro escenario artístico utilizado en el mundo, para la escenificación de emotivas historias, y quizás, consideren a un estadio de béisbol de Grandes Ligas, como el mejor lugar, para reunir emociones que van desde una carcajada, un buen susto y hasta unas lágrimas.

De seguro, en el 2011, el Rangers Ballpark en la ciudad de Arlington, casa de los Rangers de Texas, ha estado rodeado de todos los posibles elementos que hacen de éste, un año inolvidable. Durante la temporada regular, el equipo sufrió la trágica muerte Shannon Stone, un fiel aficionado que cayó desde los asientos del jardín izquierdo tratando de atrapar una pelota. Desde entonces, la familia del fanático ha recibido compensaciones por parte del equipo y en el inicio de la postemporada, la organización rindió un minuto de silencio en honor a Stone.

La tragedia se convirtió en inspiración, para un equipo lleno de poder, velocidad, buena defensa y un picheo clave para ganar los partidos. ¿Qué mejor momento que la Serie Mundial, para revivir el drama? Si duda que el quinto juego del Clásico de Otoño 2011, será recordado por su carga emotiva. La serie empatada a 2 victorias, los Cardenales de San Luis, con ventaja de dos carreras y su mejor lanzador, Chris Carpenter, sólido en la lomita. De repente, todo comenzó a cambiar, con un swing del joven Mitch Moreland, quien desapareció la bola por el jardín derecho, para colocar las acciones 2-1. Sin embargo, la alegría se venía a menos, porque los innings pasaban y los Rangers aún estaban abajo en la pizarra. En la parte baja del sexto episodio, Adrián Beltré, quien juega su primera temporada con Texas, leyó perfectamente una curva de Carpenter y con una rodilla en el suelo, conectó cuadrangular solitario por el Left Field, para empatar las acciones a dos rayitas.

Pero el drama creció y de qué manera en el cierre del octavo inning, cuando con dos corredores en las almohadillas, David Murphy conectó por el medio del campo y la pelota golpeó la pierna del relevista Marc Rzepczynski, quien sin querer desvió la bola al punto de que el segunda base, Nick Punto no pudo completar el out en la inicial y los texanos colocarían tres corredores a bordo. Si tan sólo el batazo de Murphy, hubiese sido tres centímetros más a la izquierda, San Luis hubiese realizado un doble play, para terminar con las amenazas de los locales.

Con el “momentum” de su lado, era sólo cuestión de tiempo para que Texas le diera la vuelta al partido. Mike Napoli, héroe del cuarto juego con cuadrangular de 3 carreras, volvió a erigirse como la gran figura, al sonar doblete impulsor de las dos rayitas que a la postre, sentenciarían el triunfo de los Rangers.

Pero para celebrar había que esperar y vaya que espera!. Neftali Feliz, llegó al montículo con la misión de sacar los tres outs finales. El inning no comenzó nada bien, cuando el lanzador golpeó en la espalda a Allen Craig y le llegó el turno a Albert Pujols, con la posibilidad de empatar el encuentro. ¿Pujols? ¿El mismo que en el tercer partido pegó 3 cuadrangulares e impulsó 6 carreras? ESE MISMO!.

Fue un turno de leyenda, una épica batalla, coreada por el unísono suspiro de la afición local, que en cada lanzamiento se hacía sentir. Después de estar con cero bolas y dos strikes, la cuenta se fue a 3-2 y el nerviosismo no era apto para cardíacos. El duelo llegó a su fin, después de tres fouls de Pujols, cuando el “slugger” de San Luis, abanicó una recta en la esquina de afuera a 97 millas y para la alegría de los Rangers, Mike Napoli demostró su potente brazo al sacar out en la segunda base a Allen Craig, quien había salido al robo.

Después de una jugada así, parecía que Feliz retiraría a Matt Holiday fácilmente, pero éste no fue el caso. El jugador de los Cardenales, sacó el boleto y nuevamente, los visitantes tenían el empate en el home plate, en el bate de Lance Berkman, elegido recientemente, como el “Regreso del Año de la Liga Nacional”. No obstante, el cerrador de Texas, ponchó al zurdo de San Luis, claro con más drama, porque la pelota se escapó y el out 27 se completó en la inicial.

Así, se vivió el último partido de este 2011 en el Rangers Ballpark en Arlington, un juego que será recordado por mucho tiempo y que siempre estará presente entre los partidos más memorables en la historia del béisbol de Grandes Ligas.

0

Albert Pujols, poder que vale…MILLONES

"The Machine" ingresó en el libro de los records

Octavio Sequera

Albert Pujols no pudo escoger un mejor momento para conectar sus primeros cuadrangulares en la Serie Mundial 2011. El slugger de los Cardenales de San Luis, empató a Reggie Jackson y a Babe Ruth, como los únicos peloteros en conectar tres jonrones en un mismo juego del Clásico de Otoño. El primero de ellos, fue ante los envíos de su compatriota Alexis Ogando y con dos corredores en las almohadillas, un batazo GIGANTESCO por el jardín izquierdo, que retumbo la pizarra del tercer piso del estadio de los Rangers de Texas.

No hay duda que los grandes, aparecen en los mejores momentos y eso fue precisamente lo que hizo “the machine”. Probablemente esta sea su última temporada con la camiseta del equipo del estado de Missouri, y si en realidad, se confirma su salida, vaya manera de despedirse, la del dominicano. En el tercer juego de esta final del Béisbol de Grandes Ligas, se fabricaron 23 carreras, producto de 28 imparables, pero ninguno de ellos fueron más importantes que los vuelacercas de Pujols, que además de servir para aumentar la ventaja de su conjunto, le permitieron ingresar en un exclusivo club, integrado por dos exaltados al Salón de La Fama, como los son Jackson y Ruth.

Ya con una diferencia abultada, El quisqueyano reconfirmó que cuando esta encendido no hay quien lo detenga y con dos cuadrangulares más, sentenció la victoria de San Luis. ¿Será que esta nueva exhibición de calidad y poder, convencerá al Gerente General de los Cardenales, John Mozeliak?. Yo creo que tanto él como el dueño del equipo, William Dewitt Jr, están más que convencidos de renovarle el contrato a Pujols, pero el problema es que el béisbol, como todos los deportes profesionales, es un negocio y en la mayoría de los casos, el dinero, es el motivo de separación y rompimiento entre un jugador y su equipo.

En la novena entrada, “The Machine”, despachó su tercer tetrabatazo del encuentro, para así, convertirse en el primer jugador en la historia de las Series Mundiales, en conectar 5 hits en innings consecutivos. Además de ya contar con tres premios MVP, uno como Novato del Año en 2001 y dos Guantes de Oro (2006 y 2010). Por razones como éstas, Albert Pujols, la sigue “Sacando Con Las Bases Llenas” y Personalmente, no quisiera estar en los zapatos de cualquier lanzador que tenga que enfrentarlo.

0

El nuevo estadio de los Marlins ya tiene comida

En la Foto de Juan Carlos Ugarte, David Sampson al centro fue el maestro de ceremonia del evento

Octavio Sequera –  En un acto organizado por el presidente de los Marlins, David Sampson  y el empresario Mike Palma, se realizó el anuncio oficial de una  nueva sociedad corporativa del equipo de beisbol de Miami, que permitirá la creación de un área social, donde los fanáticos podrán disfrutar de una amplia gastronomía, mientras disfrutan del juego. El nuevo espacio estará ubicado en left field  e inclusive permanecerá abierto una vez terminado el partido, para brindar una alternativa de entretenimiento a los asistentes.

David Sampson : “rumores son sólo rumores”

Posterior al acto social, Sampson,  atendió a los periodistas presentes, quienes aprovechamos la oportunidad para indagar sobre los preparativos de la gerencia, en función a la próxima  temporada.  Fue allí, donde el directivo desestimó la ola de rumores en torno a jugadores que estarían firmando con el equipo, durante este offseason.  Entre risas, Sampson afirmó que “la gente pensará que  firmaremos a Albert Pujols y que después vamos por José Reyes”.

Cuando tuve la oportunidad de dirigirme  al presidente de los Marlins, le pregunté “¿Cuál es el principal aporte que busca dar la gerencia del equipo  para la ciudad de Miami?” Sampson contestó “Yo quisiera que los Dolphins tuviesen una mejor temporada, que el lockout de la NBA terminara y el Heat iniciara sus actividades, pero esa no es mi mayor preocupación. Es decir, no me alegró de las cosas malas de estas organizaciones, pero sí creo que nosotros podemos aprovechar esto, como una oportunidad, para convertirnos en el símbolo deportivo y social más importante de nuestra ciudad”.

De igual forma, la gerencia de los Marlins, que ya logró conseguir un nuevo manager para las próximas cuatro temporadas en Oswaldo Guillén,  sabe que existe una presión adicional y en sus propias palabras, David Sampson dejó claro que “nuestra afición es muy exigente y le debemos un equipo competitivo, un estadio digno y una organización que pueda devolver la alegría de los años pasados. La mejor manera de lograr eso, es un campeonato y es lo que tenemos en mente”.

Otro de los presentes en la gala social , fue Jeff Coninne, quien lleva el apodo de “Mr. Marlin”, por su historial con la organización. No obstante, el ex jugador y ganador de la Serie Mundial de 1997 y 2003, no tuvo la cortesía de atender a la prensa.  El próximo 11 de noviembre,  se dará  a conocer de forma oficial, el nuevo nombre del equipo que dejará de llamarse “Florida Marlins” para convertirse en los “Miami Marlins”.