Octavio Sequera.-
Existe una canción muy famosa que dice “todo tiene su final” y en el caso del puertorriqueño, ganador de cinco títulos de Serie Mundial, la conclusión de su carrera beisbolística, llega después de 17 temporadas, en la que se convirtió en pieza fundamental del éxito más reciente, de los Yankees de Nueva York. A través de las redes sociales, fanáticos, ex compañeros y demás allegados, expresaron su apoyo al pelotero nacido en la localidad de Santurce.
Jorge Rafael Villeta Posada, nació el 17 de Agosto de 1971. El primer momento grande de su carrera, llegó en Junio de 1990, cuando el jugador fue elegido por los Yankees, en el draft de ese año. Su firma oficial, se produjo el 24 de Mayo de 1991 y desde ese entonces, Posada pasó toda su carrera de ligas menores tratando de ganarse un lugar en la alineación regular. Originalmente y debido a su contextura delgada, el boricua se desempeñaba en la segunda base, pero con el pasar del tiempo, la potencia de su brazo, su visión de juego y el liderazgo sobre los lanzadores, hicieron de la receptoría su puerta al éxito.
Finalmente, su debut en el “Big Show”, se produjo el 4 de Septiembre de 1995, cuando entró a sustituir en la defensa a Jim Leyritz, en el marco de la victoria 13 carreras por 3, sobre los Marineros de Seattle. Un año después, Posada jugó 8 encuentros y a pesar de su poca participación, celebró con sus compañeros, el título de la Serie Mundial de 1996. En 1998, Posada jugó 111 juegos y se convirtió en el catcher regular de los Yankees. Durante esa campaña, bateó para 268 con 17 cuadrangulares y 63 carreras impulsadas. En esa temporada, “The Bronx Bombers” impusieron una marca de 125 triunfos, incluyendo la postemporada y el llamado “Clásico de Otoño”, en el que se llevaron los máximos honores, tras superar en cuatro juegos a los Padres de San Diego.
Después de un 1998 histórico, Posada y los Yankees continuaron con el éxito al ganar su Serie Mundial 25 en 1999, frente a los Bravos de Atlanta. En el 2000, el receptor aumentó su promedio ofensivo a 287 puntos, con 28 jonrones y 86 remolcadas. Su actuación terminó siendo determinante para que su equipo se llevara el título, frente a los Mets, en cinco juegos.
Números que valen
Con cuatro anillos de campeón hasta la fecha, él éxito individual comenzó a fluir. Desde el 2000 al 2003, el boricua fue electo al Juego de Estrellas, de forma consecutiva. Precisamente en el 2003, Posada registró la mayor cantidad de cuadrangulares y remolcadas de su carrera, con 30 y 101, respectivamente.
Cuatro años después, en el 2007, regresó al Juego de Estrellas y sumó votos para el Jugador Más Valioso de la campaña, distinción que recayó en su compañero de equipo Alex Rodríguez. No obstante, sus números fueron importantes; 338 de average, 20 Home Runs y 90 impulsadas. En el 2009, Posada se convirtió en el primer pelotero en conectar un cuadrangular en el nuevo Yankee Stadium. Posteriormente, sirvió de guía, junto a Derek Jeter, Andy Petitte y Mariano Rivera, para llevar a los neoyorkinos a su título número 27. Los cuatro jugadores, establecieron una marca en conjunto, con cinco anillos de Serie Mundial cada uno.
Ahora en el 2012, Posada realizará una conferencia de prensa para anunciar su retiro del Béisbol de Grandes Ligas, lo que convertirá la próxima campaña, en la primera que disputarán los Yankees sin el jugador boricua, desde 1994. Es el fin de una brillante carrera; 273 de promedio en 1829 juegos, con 275 jonrones, 1065 impulsadas y 1664 hits. En cuanto a la postemporada, su promedio de por vida fue de 248, 11 cuadrangulares y 42 remolcadas, en 125 partidos. Sin embargo ante los Tigres de Detroit, en las Series Divisionales de 2006 y 2011, bateó para 500 y 429 puntos.
Como dato adicional, Jorge Posada ocupa el tercer puesto entre los receptores que han recibido más boletos, desde 1901, con un total de 936. También es el séptimo catcher con más dobletes con 379 y sexto en porcentaje de slugging, con 848. En total, ganó cinco “Bates de Plata”. En 17 temporadas con los Yankees, el jugador utilizó los números 62,41,55,22 y 20, siendo éste último el que prolongó hasta su campaña final como pelotero activo.
Posada dice adiós y con ello, su dorsal número 20, será el próximo número retirado por los Yankees de Nueva York, equipo que seguramente, realizará un reconocimiento especial, que podría incluir la construcción de su respectiva estatua en el tradicional “Monument Park” en el Yankee Stadium.










