Juego de baseball en Adelaide

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Aldofo Gordon – Hacia mas de una década que no pagaba entrada para ver un juego de baseball, la última vez que me acuerdo, fue en el año 2000,cuando los Bravos de Atlanta y los Mantarayas de Tampa Bay visitaron el estadio Universitario, para esos juegos compré y le regalé las entradas a mi hermana Josefina Moukel. Y miren que he visto juegos en Caracas, Miami, Tampa, Atlanta, Chicago, Filadelfia, el viejo Yankee Stadium y varias ciudades mas de USA y Venezuela. Los beneficios de la fotografía acá no hicieron milagros!

El Coopers Stadium de Adelaide, queda en una calle comercial de esta ciudad, una especie de Av Santiago Mariño, llena de tiendas, restaurantes, cines, sitios de entretenimiento y complementan con este recinto deportivo.

Es un estadio pequeño, me recuerda los estadios de AA que se visitan mucho en los meses de febbrero y marzo durante los entrenanientos de primavera de las grandes ligas. Inaugurado en 1951, tiene 2 tribunas, una ubicada detras del home plate, la otra hacia el borde izquierdo del óvalo, realmente es un estadio para el footy, futbol australiano, con bastante parecido al rugby.

Tan pequeño me parece, que pienso que el LF es mas corto que el del Gustavo Herrera, donde jugué bastante softball con mis otros hermanos, Tony y José Gregrorio, a finales de los 90. Supuestamente tiene 98 metros por allí, pero pienso que es menos. Por el RF son solo 88 metros

Podría haber unas 2000 personas en el estadio, se ve camaradería, la mayoria vistiendo los colores del equipo local, Adelaide Bite, cuya mascota es un tiburon. Muchas familias van a disfrutar el juego e incluye a los hijos no tan adolescentes, los adolescentes, los chamos y los bebés.

Las entradas no son costosas, van desde 6 dólares australianos hasta los 14. Si se compran por internet, las de 14 quedan en 11.

Dentro del estadio, hay un puesto de venta de souvenires del equipo local, es prácticamente un kiosko, pero con mucho movimiento todo el juego, cada día, algun producto de la tienda está en promoción.

Vi 2 puestos de comida, donde el producto rey es el perro caliente con pan frío ($7,5) y las infaltables chips (papas fritas que prácticamente estan en todos los puestos de comida y restaurantes en esta isla), un solo puesto de venta de bebidas alcohólicas,  con las cervezas a $7 el vaso, pero, y un gran pero, 3 veces durante el juego, el precio de la cerveza era puesto en una promoción de 10 minutos a $4. En ese momento la cola era kilometrica para llevarse el néctar a la boca!

Me llama la atención que no hay bandera australiana en el estadio, luego al momento del himno nacional, todos los aficionados se levantan de sus asientos y todos voltean hacia el mismo lado, la razón, en una pantalla, que no es la pizarra, se muestra la imagen de una bandera ondeando, ese es el blanco de las miradas.

El juego es entretenido y animado, la música abunda durante los 9 episodios, incluso música burlona cuando los bateadores del equipo contrario, Melbourne Aces, venían a tomar posición en el home. Me llamó la atención que cuando anuncian al primer bate de Melbourne, un campocorto de apellido Ramos, diminuto, le ponen la música de los pitufos y el otro que me llamó la atención fue el 5to bate de ese mismo equipo, que le ponián aquella canción de Chris De Burgh  ”Lady in red” y no podía dejar de imaginar a esteban, a  sus ministros y diputados que tienen debilidad por su mismo sexo, entrando en algun sitio y siendo recibidos por esa canción.

Prácticamente al terminar cada inning hay atracciones donde los aficionados participan, sobre todos los niños, una de ellas, al finalizar el 5to episodio, la mascota de Adelaide, el tiburón, sale corriendo desde el right field hasta el left field y como 100 chamos de distintas edades y género van persiguiendolo. Las mujeres participan en bailes y lanzado pelotas a ver si ligan un strike ante un blanco que está como a 20 metros. Ademas coocan escenas de varias de mis peliculas favoritas de tema beisbolero, Field of dreams, A league of their own y Major League

Curiosidades del juego hay varias, sólo 3 umpires llevan el juego, el oficial en el home y los otros 2 en primera y tercera base, moviéndose estos hacia segunda de acuerdo a la jugada. Las paredes de los jardines, no todos tienen protección acolchada, raro en un juego profesional a estas alturas del milenio, solo el cerrador de Adelaide pudo lanzar pelotas por encima de los 140 Km/h, de resto los lanzamientos promediaban 125 Km/h que estan alrededor de los 80 mph. Hay bastante espacio entre las rayas de cal y los dogouts de los equipos, los cuales se limitan a un espacio pequeño bajo un toldo, como el de los estadios de futbol. El público tiene alcance para pedir autográfos antes de los juegos, pues estan muy cerca de los peloteros.

Los fotográfos me hacen recordar mi buena época en el Universitario, a lo largo de las rayas de cal y no limitados a un espacio.

No hay palco de prensa ni casetas de transmisión, todos se sientan en la primera fila en la tribuna y desde allí hacen sus labores junto al anunciador del juego.

Hasta las 8:30 pm se  jugó con luz natural, y a una temperatura agradable que rondaba los 14 grados centigrados.

El mejor momento del juego, cerrando el 8vo inning, viene a batear Denny Almonte, no confundirlo con el dominicano Danny Almonte que una vez lanzó un NHNR en un campeonato infantil y luego se descubrió que era 2 años mas viejo. Almonte ha bateado todos sus turnos a la zurda ante lanzadores diestros, el manager de Melbourne decide, con el juego arriba 4 a 2, traer a un zurdo a enfretarlo. Almonte sale del home a cambiar su protector de pierna para batear a la derecha y ante el primer lanzamiento del recién llegado, la desaparece por el jardin central y poniendo arriba a su equipo 5 a 4, que sería el marcador final. Este pelotero, nacido en Florida y de las menores de Seattle, remolcó 4 de las 5 carreras de su equipo. Pero, otro gran pero, en el juego de ayer viernes ante el mismo rival sonó 2 vuelacercas y trajo a la goma 8 rayitas! Batea para .436 en 39 turnos en la temporada.

La verdad disfruté el juego, tenía casi un año que no veía uno en el estadio o en tv. Ahora esperaré a llegar a Melbourne o Sydney y seguir conociendo estadios!

Aunque la verdad, no lo oculto, aca no pude disfrutar de la espontaneidad de la mujer venezolana, ni de los escotes que se atravesaban con frecuencia ante mi cámara, ni pude echar cálculos de mm cúbicos de silicona como hacía con mi pana Giacinto!

Por supuesto faltaban ademas los panas del palco, Humberto, Natalie, Trina, Amador, Yocoima, el viejito Daniel, los Adrianza, Tortuga, Ivon,  otro viejito Mauricio y muchos mas. Un gran abrazo para todos

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