Entrenamiento de Primavera: Los sueños aterrizan

El principio de los entrenamientos de primavera es augurioso, el final no lo es tanto.

Las posibilidades de cumplir con los sueños dependen de cómo lo hagan quienes aspiran a “hacer el equipo”, conseguir un puesto en la rotación o la titularidad de una posición.

El entrenamiento de primavera tuvo como origen la necesidad de que los peloteros estuvieran en forma desde el primer día de la temporada pero evolucionó y además de ese propósito las organizaciones trabajan con sus talentos en los diferentes niveles, invitan a quienes podrían formar parte del equipo grande o sus sucursales, semana a semana se van haciendo selecciones, unos deben esperar un poco más y otros son dejados libres. En la nómina sólo caben 25.

Recuerdo que en la primavera de 1999, cuando Melvin Mora fue invitado a los entrenamientos por los Mets, pasado el 15 de marzo, Rubén Mijares le preguntó al yaracuyano qué le decía, a esas alturas, el manager Bobby Valentine. La respuesta fue inolvidable: “No me ha dicho nada, le paso por al lado y ni le hablo para que no me vea”. Aunque tuvo un desempeño sobresaliente en los juegos de exhibición, su “temor” fue confirmado. Mora no hizo el equipo esa primavera, pero en mayo subió y ha permanecido en las Mayores hasta el sol de hoy.

La anécdota sirve un poco para contar cómo son los nervios también por estos días finales de los campos de entrenamiento, cuando los sueños aterrizan.

Comments are closed.

%d bloggers like this: